Las prótesis biónicas son la evolución tecnológica de las prótesis tradicionales. Se trata de piezas que sustituyen partes de nuestro cuerpo externas pero que, además, imitan sus movimientos naturales para dotar a la persona de mucha independencia.

Estas funcionan utilizando sensores y procesadores que recogen los impulsos nerviosos y los interpreta mediante movimientos. Estos impulsos nerviosos son las corrientes de información que el cerebro envía a las distintas partes del cuerpo para que hagan movimientos concretos.

Las prótesis biónicas siguen mejorando día a día a pasos agigantados, y con el nivel de desarrollo de la tecnología actual, en pocos años conseguiremos que las personas que han sufrido amputaciones sean aún más independientes y puedan disfrutar de movimientos casi ilimitados.

Si pasamos de utilizar una prótesis normal a una prótesis biónica, probablemente necesitemos un periodo de adaptación para acostumbrarnos al funcionamiento de este nuevo accesorio funcional.

Actualmente las prótesis biónicas más comunes son las de pierna, aunque no debemos olvidarnos de las de brazo y las de rodilla, que también aportan mucha libertad de movimientos a la persona. Una de las rodillas controladas mediante microprocesadores que ofrecemos es la C-Leg.

Desde Prim Establecimientos Ortopédicos podemos ayudarte a escoger la prótesis biónica que mejor se adapta a tu caso particular. Consúltanos por medio de nuestro formulario de contacto o acude a cualquiera de nuestras clínicas físicas.

Las novedades y avances en la biomecánica han dado lugar a las prótesis biónicas más cómodas y más funcionales. Estas permiten una mayor movilidad, con un sentido del tacto cada vez más preciso. Están hechas con materiales biocompatibles (para evitar el rechazo) y más cómodos que mejoran la calidad de vida de quienes las necesitan.

Estos avances de la tecnología han permitido diseñar un nuevo sistema que conecta directamente una prótesis de pierna con el hueso de la extremidad amputada del paciente, lo que permite acabar con las infecciones y otras complicaciones que afectan a la piel de quienes usan prótesis biónicas convencionales. Esto hace que el paciente se pueda permitir que se reproduzca más fielmente la sensación de caminar.

Prótesis biónicas PRIM

 

A día de hoy, la mayoría de las investigaciones van encaminadas a desarrollar una tecnología que permita dotar del sentido del tacto a las prótesis biónicas de manos. Con el tiempo, han creado una nueva prótesis de mano, conectada directamente con el hueso a través de un implante de titanio y gracias al sistema de electrodos que se conectan en músculo y los nervios se obtiene una señal estable de las peticiones cerebrales y es posible mover la mano solo con pensar, a la vez que proporciona sensaciones como si se tratara de una mano real.

¿Por qué debería usar unas prótesis biónicas? ¿Cómo funcionan?

 

Unas prótesis biónicas reemplazan de manera artificial a una extremidad o parte de una extremidad perdida, y puede ayudarle a recuperar la independencia luego de la amputación. Optar por usar una prótesis o no depende de sus metas personales. La mejor prótesis es la que le ayudará a lograr sus metas.

La clave del éxito consiste en trabajar con su médico, protésico y terapeuta para atender sus necesidades y aclarar sus dudas. El protésico trabajará con usted en el diseño y ajuste. El fisioterapeuta y el terapeuta ocupacional trabajarán con usted para enseñarle a usar la nueva prótesis.

El protésico creará un dispositivo a su medida. Le hará sugerencias de acuerdo con el tipo de amputación y su nivel de actividad. Básicamente, una prótesis es una extensión de su cuerpo. Una prótesis estándar se fabrica con componentes convencionales que crean la pierna y pie protésicos. Estas piezas están conectadas a un encaje que se ajusta por encima de la extremidad del cuerpo afectada.

 

 

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Open day ossur prótesis biónicas

 

La biónica consiste en la aplicación de los sistemas tecnológicos de última generación a la imitación de los procesos biomecánicos del sistema músculo esquelético de los seres humanos. Procurando conseguir una ejecución motora, lo más similar a los patrones de movimiento naturales de las partes sustituidas. Podemos de este modo definir las prótesis biónicas como las prótesis o extremidades artificiales dotadas de cierta autonomía e “inteligencia”. Son capaces de realizar la función de una parte faltante del cuerpo.

 

Las prótesis biónicas logran esta autonomía e “inteligencia”. Mediante el empleo de sensores, procesadores, inclinómetros, acelerómetros, actuadores y complejos algoritmos de control.

¿Cual es el modo de actuación de las prótesis biónicas?

El modo de actuación de las prótesis biónicas es muy interesante; recogen e interpretan los impulsos nerviosos que el usuario envía a la musculatura periférica. A través de electrodos colocados sobre la piel, integrados en el sistema del encaje protésico. Pero también los datos que ofrece el medio externo, a través de los datos que la propia prótesis ofrece durante su funcionamiento.

Estas señales propias y externas se interpretan mediante un sistema informático que está  integrado por micorprocesadores dentro de la prótesis. A su vez devuelve la orden de actuar con el patrón de movimiento y la intensidad requeridos.

 

Si bien las primeras prótesis biónicas se han enfocado hacia los miembros superiores. Esto se debe a la gran cantidad de movimientos finos y de alta complejidad que se le pueden exigir a una mano. Actualmente se están imponiendo también en el campo de la protésica de extremidad inferior.

Así, las prótesis biónicas no solo tienen en cuanta las órdenes emitidas por la musculatura del usuario, sino también las que reciben de la interacción con el terreno. Como pueden ser la velocidad de la marcha, longitud del paso, pendiente, terrenos irregulares… teniendo así muchos más datos para responder en fracciones de segundo a las necesidades del usuario en cada momento.

 

 

 

¿Y las contrapartidas?

Las contrapartidas que se le pueden achacar al empleo de las prótesis biónicas van disminuyendo poco a poco. Su peso va siendo cada vez más reducido y la necesidad de entrenamiento para su control también se va haciendo cada vez más fácil. Así como la autonomía de sus baterías que cada vez alcanzan mayor durabilidad. Si es interesante  disponer de un equipo multidiscilplinar. Certificado y entrenado en el diseño, adaptación y entrenamiento de la marcha específico de este tipo de prótesis. Los fabricantes de prótesis biónicas, cada vez más, estrechan el cerco de establecimientos acreditados. Porque se han dado cuenta de que sólo las ortopedias con los mejores equipos técnicos están suficientemente cualificadas para su diseño, fabricación y entrenamiento de la marcha del paciente con este tipo de dispositivos.

 

En cualquier caso, tal como ocurre con el resto de prótesis, para el correcto funcionamiento de una prótesis biónica es de vital importancia el sistema de encaje. La parte que conecta la máquina con la persona, que tiene que ser fabricada de manera óptima por manos bien entrenadas y especialistas siempre con la mejor tecnología. Para garantizar la comodidad del usuario y la correcta transmisión de sus impulsos nerviosos.